Encuesta de BCD Travel identifica retos, influencias y niveles de satisfacción relacionados con los vuelos
Comodidad y precio son algunos de los factores más influyentes en el comportamiento de los viajeros.
UTRECHT, Países Bajos. Noviembre 07, 2024 – La reciente encuesta de BCD Travel examina los viajes aéreos corporativos, centrándose en comportamiento, retos y niveles de satisfacción de los viajeros. La comodidad es un factor clave en todas las etapas de los viajes de negocios, lo que resalta la importancia de simplificarlos. Los resultados se basan en una encuesta realizada en agosto a más de 1.300 viajeros de negocios que viajaron en avión en los últimos 12 meses.
Comodidad
La encuesta muestra que muchos viajeros optan por la comodidad. Casi la mitad de los encuestados pagan por elegir asiento. Otros pagan por el equipaje facturado y de mano si no está incluido en la tarifa aérea. El embarque prioritario, el espacio extra para las piernas y los chequeos rápidos de seguridad son otros servicios complementarios por los que optan los viajeros. En cuanto a cancelaciones y cambios, la mitad de ellos suelen comprar boletos total o parcialmente reembolsables. Esto ofrece a los viajeros más flexibilidad cuando se enfrentan a problemas en el viaje o a cambios de planes. Sin embargo, el precio del boleto desempeña aún un papel importante en la decisión de los viajeros, ya que cuatro de cada diez eligen la opción más barata disponible, independientemente de la política de cancelación o cambio.
Factores influyentes
El precio sigue siendo una de las principales influencias al seleccionar un vuelo para viajes de negocios, según el 51 %. Sin embargo, las más importantes son la hora de llegada/salida o la duración del vuelo, según el 71 %. La política del empleador influye en el 49 % de los casos.
Duración del viaje y clase de servicio
La mayoría de los viajeros usa el avión para viajes de entre dos y seis días de duración. Sólo el 3 % vuela para viajes de un día.
En los vuelos de corta distancia (menos de seis horas), el 88 % de los viajeros vuela en clase turista, mientras que las clases turista superior y ejecutiva sólo representan el 9 % y el 3 %, respectivamente. En los trayectos de larga distancia, menos de la mitad viaja en clase turista, dos de cada diez en clase turista superior y tres de cada diez en clase ejecutiva.
Sostenibilidad
El comportamiento más frecuente entre quienes viajan en avión es volar directamente (66 %). Alrededor de tres de cada diez visitan varios destinos en un mismo viaje; usan el transporte público desde o hacia el aeropuerto, y recargan su propia botella de agua. Resulta que estos comportamientos tienen un impacto positivo en el medio ambiente, al reducir emisiones y residuos. Por el contrario, muy pocos viajeros seleccionan los vuelos que generan menos emisiones de carbono, y sólo el 16 % intenta volar menos. Dos tercios de los viajeros admiten que nunca o casi nunca tienen en cuenta los factores medioambientales si las opciones sostenibles tienen un costo más elevado.
«En nuestra última encuesta a compradores, sobre política de viajes, vimos que casi una cuarta parte de ellos consideran que hacer su política más sostenible es una prioridad máxima», dijo Olivia Ruggles-Brise, vice president of Sustainability de BCD. «Sin embargo, esta investigación muestra que los propios viajeros no priorizan la sostenibilidad de la misma manera. Los gestores de viajes pueden influir en el comportamiento de sus viajeros si fomentan o exigen medidas sostenibles, que suelen ir de la mano del bienestar del viajero. Los vuelos directos, por ejemplo, son más sostenibles y menos estresantes. Aunque pueden costar más, los vuelos directos producen menos emisiones que los indirectos o con escalas. Por otro lado, aunque la clase ejecutiva es mejor para la comodidad del viajero, puede que no sea la opción más sostenible. Dar prioridad solo a los viajes que son vitales y elegir la clase ejecutiva para esos viajes puede lograr un equilibrio y beneficiar tanto al bienestar del viajero como a la sostenibilidad».
Satisfacción de los viajeros
Más de dos tercios están muy o bastante satisfechos con la política de viajes de sus empresas y con sus proveedores preferidos.
Al reservar vuelos, tres de cada diez no mencionan ningún problema. Sin embargo, una proporción similar no está satisfecha con los servicios adicionales (como la selección de asiento o el embarque prioritario) excluidos de su política de viajes o que requieren la aprobación del empleador. Una quinta parte afirma que las herramientas de reserva poco fáciles de usar, la baja clase de servicio permitida o las aerolíneas de bajo costo son algunos de los principales retos a los que se enfrentan. Uno de cada seis menciona la falta de consideración por el bienestar del viajero (por ejemplo, vuelos nocturnos).
Al volar, los viajeros están más disgustados por retrasos y cancelaciones; horarios poco convenientes, y asientos incómodos. Sólo unos pocos están descontentos por la falta de atención a la sostenibilidad o las restricciones de accesibilidad.
Situaciones incómodas
Las situaciones incómodas más comunes que experimentan los viajeros de negocios son la falta de espacio para las maletas de mano, en los compartimentos superiores, y los problemas técnicos con el avión. Otras situaciones desagradables son volar con mal tiempo, ir a trabajar después de un vuelo nocturno y conducir después de un vuelo de larga distancia. Aunque algunas situaciones son inevitables, o están fuera del control de cualquiera, las empresas pueden mejorar la experiencia de los empleados si adaptan su política de viajes.
«Una política de viajes tiene el potencial de influir drásticamente en el bienestar y la satisfacción de los empleados», afirma Teri Miller, executive vice president, Global Client Team de BCD. «Añadir servicios complementarios cubiertos por la empresa, como embarque prioritario o acceso a salas VIP, puede hacer que los viajes de trabajo sean más agradables y menos estresantes para los empleados. Permitir un horario flexible, trabajar desde casa o tiempo libre después de un viaje de negocios también puede ayudar a sus empleados a adaptarse después de regresar».
Al comprender las necesidades y preferencias de sus viajeros, las empresas pueden adaptar sus programas de viajes y garantizar un equilibrio entre el control de gastos, la atención al viajero y las prácticas sostenibles para el futuro. Los program managers de BCD pueden ayudar a los clientes a revisar su política de viajes actual, y la división de consultoría de la TMC, Advito, también se especializa en evaluar, comparar y reescribir políticas. Una vez establecidas las actualizaciones, es fundamental contar con una estrategia de comunicación que involucre y eduque a los viajeros. Los expertos en Engage de Advito pueden ayudar a elaborar una estrategia de comunicación que emplee tácticas de marketing de vanguardia, para garantizar que los viajeros capten el mensaje.
Para ver el informe de la encuesta a viajeros, haga clic aquí.
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Acerca de BCD Travel
BCD Travel ayuda a las empresas a viajar de forma inteligente y lograr más. Impulsamos la adopción de programas, el ahorro de costos y la retención del talento a través de experiencias digitales que simplifican los viajes de negocios. Nuestros más de 15.000 colaboradores atienden a clientes en más de 170 países mientras damos forma a un futuro sostenible para los viajes de negocios. Los servicios líderes de gestión de reuniones y eventos, y consultoría global, completan nuestro conjunto integral de soluciones para todos los aspectos de los viajes corporativos. En 2023, BCD alcanzó los 20.300 millones de dólares en ventas. Para más información, visite www.bcdtravel.com/es/.